Girona Costa Brava
¡Disfrútala!

Girona

Girona es una "pequeña gran" ciudad donde no falta de nada, que sabe combinar su historia milenaria con la modernidad y comodidades del s. XXI. Es una ciudad viva; pasea tranquilamente por sus calles y plazas, descubre sus tiendas, visita sus museos, los festivales, restaurantes... en cualquier época del año. La ciudad histórica de Girona permite recorrer más de 2.000 años de historia a partir de dos recintos fortificados, la Força Vella y el Eixample Medieval. El primero corresponde a la fundación romana y el segundo a la ampliación de las murallas durante los siglos XIV y XV. Los monumentos son abundantes y muy notables las riquezas artísticas que conservan. La atracción de Girona se completa con el sugestivo barrio judío del Call, con los bellísimos calles y plazas porticadas, y con los exultantes espacios barrocos y construcciones novecentistas.

Más información en www.girona.cat/turisme

Calonge y Sant Antoni

Calonge, la villa medieval y Sant Antoni, la ciudad costera, moderna, destinada a lugar de vacaciones junto del mar. El municipio de Calonge ha estado habitado desde tiempos muy lejanos. La existencia de numerosos dólmenes y menhires demuestran la preferencia que tuvieron las culturas prehistóricas por estos lugares. En el siglo VIII se empezó a construir el castillo de Calonge, una de las fortalezas más grandes del Baix Empordà, situado en el casco antiguo del municipio.

Más información en www.calonge.cat

Platja d'Aro-Castell-S'Agaró

Playa de Aro es modernidad y cosmopolitismo, dinamismo y futuro. Su oferta comercial, de alojamiento, de ocio y de restauración es de alto nivel. Castell d'Aro es historia y tradición, encanto y añoranza medieval. El Castillo de Benedormiens, la Iglesia de Santa María, y las calles adoquinadas nos transportan a otros tiempos. S'Agaró convierte en un espacio de equilibrio entre arquitectura y naturaleza, un oasis singular de acierto, previsión de futuro y respeto al paisaje.

Más información en www.platjadaro.com

Calella de Palafrugell y Llafranc

Calella de Palafrugell, antiguo pueblo de pescadores, conserva el encanto que se respiraba en los pueblos de la Costa Brava antes de que llegara el turismo de masas, con calles estrechas, casas con cubierta inclinada de teja y viviendas tradicionales de pescadores. Está situado en una costa rocosa, salpicada de pequeñas calas, al norte del paraje natural Castell - Cap Roig, ideal para paseos o excursiones en bicicleta, y al sur del también núcleo costero y turístico de Llafranc. La bahía de Llafranc, su paseo, el puerto y el Cabo de San Sebastián hacen de este pequeño núcleo uno de los más prestigiosos de la costa. También es un buen punto para emprender el camino de ronda dirección Tamariu, pasando por Cala Pedrosa, o para bajar en busca del Dolmen de Can Mina de los Torrents.

Más información en www.visitpalafrugell.cat

Pals - Peratallada - Palau Sator

Pals es una villa con un gran patrimonio histórico. Paseando por el recinto amurallado, oirá la magia de las piedras, prácticamente inalteradas por el paso del tiempo. Encontrará combinados en perfecta armonía el estilo románico, el gótico y el barroco. Admire los delicados trabajos de los antiguos maestros canteros y herreros en las ventanas y rejas forjadas y agujereadas al fuego. Peratallada es una villa declarada conjunto histórico-artístico, de arquitectura medieval. Conserva su antiguo aspecto feudal, con calles estrechas y tortuosas, donde destaca el castillo fortificado, las murallas y la iglesia de San Esteban. Destaca también el gran foso que rodea la población, excavado en la roca viva. Palau-sator ilustra perfectamente la disposición urbanística de un antiguo núcleo medieval, con el recinto amurallado bien definido, donde todavía se pueden observar restos de murallas y defensas y la estructura de las calles alrededor de la torre del antiguo Castillo, que preside todo el conjunto.

Más información en www.visitpals.com
Más información enwww.forallac.cat